Pues todo no va a salir bien

Dicen que el mundo se divide en optimistas y en pesimistas. En personas que ven el vaso medio lleno y personas que lo ven medio vacío. Dicen que es mucho mejor ser optimista, ver el mundo con buenos ojos, con ojos positivos. El problema es cuando el optimismo le lleva a las personas a tener expectativas positivas que antes o después no se cumplen. Y si eso se repite suficientes veces, la persona termina decepcionada, frustrada y queriendo mandar todo a la mierda. La ventaja del pesimista es que no sufre el proceso incómodo de decepcionarse y frustrarse, sino que manda todo a la mierda desde el minuto uno. Eso que se ahorra. Pero en mi opinión hay una tercera vía: el realismo. Es una tercera vía complicada y compleja. Y sobre todo poco dada a alegrías y satisfacciones, al igual que a decepciones y frustraciones.

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